Nardo la conoció a Dalia (mejor dicho, se enteró de la existencia de Dalia) mucho antes que ella lo tuviera visto a él.
Contanos, Nardo, cómo fue.
- Bueno, yo leo un blog. OK, varios. Pero comencé con uno y de ahi conocí al resto. Resulta que en ese blog hay mucha gente que comenta. Y cada uno, al comentar, puede poner la dirección de su blog. Entonces si, ponele, te da curiosidad el nombre del tipo que comenta, o te resulta gracioso o interesante lo que el tipo escribe, o, simplemente, el nombre del blog es original o novedoso… con eso alcanza para querer darle una mirada al blog, ver si resulta entretenido, divertido, qué se yo.
- También se visita el blog si el que comenta es mujer. Eso lo vas a decir vos o lo digo yo? se te escapó decirlo, no? Lo ibas a aclarar ahora?
- Shh conciencia, estoy hablando yo. Bueno, sí, si es mujer se le da una miradita también. Por si puso foto, esas cosas. Contenta?
- Dale, seguí, no me hagas hablar… bah, no necesito que me hagas hablar. Puedo hablar solita. Dale Nardo, seguí.
- Gracias. Bueno, así fue como la conocí. Al principio -por el nick que usa- pensé seguramente que era hombre. Pero en algún momento se aclaró esto (no sé como) y vi que era una mujer. Al principio no se destacaba en general de las demás. En este blog que te digo, había, no sé, mitad hombres mitad mujeres, maso. No importa. El tema es que había varios con blog, y varias (no tantas, pero algunas) con blog también. Algunos plomazos, y otros bastante interesantes.
- No te vayas por las ramas por favor… no nos interesa un análisis cuantitativo / cualitativo de las páginas personales de tus amigos comentaristas…
- Che callate, tiene que ver esto. Bueno, conclusión que en una de esas, entro al blog de esta chica. Y bueno, impresionante. La mina cuenta (y muy bien) las historias que va teniendo con el novio, la pareja, qué se yo, el tipo que está con ella. Y la foto! Muuuy interesante. No sé, viste esas fotos con mística? Con un aire así, no sé… misterioso. Con ambiente. Eléctrica.
- Mirá, bobo, de buena fuente: La foto no es de ella. Y lo que escribe en ese blog es ficción.
- Nada que ver, callate, qué sabrás vos. OK, como dije antes: Al principio era una más. Sabés cuándo me di cuenta que NO era una más? En una reunión que hubo. La primera de todas. Habíamos varios chicos, y varias chicas, (bué… “chicos”… treintañeros largos. vos me entendés) y en un momento… “viene Dalia?” “No, me parece que no, ya avisó que no venía”… y ahi, en ese medio segundo, en ese instante donde se me ofreció concretamente la posibilidad de verla, me di cuenta por el nudito que se me formó acá, por el manojito de nervios en el pecho y en la panza, que no, verla a ella no sería ver a una más, conocerla no sería conocer a una comentarista más, definitivamente.
- Pero por qué? Explicate mejor. No te entiendo.
- No sé, conciencia. Hay cosas que se tienen que sentir, no entender (diría ella). Lo que sé es que cuando escuché el nick, recorrí con la vista toda la habitación, como esperando verla entrar en cualquier momento, y ahí tuve el corazón en un puño. Después vino el momento de “pero por qué sentí eso?” y todo eso, pero ahi cai en la cuenta que no, que no era una más, definitivamente. Después de esto, la cosa se fue acrecentando, no sé, aparte vi que el dueño del blog la tenía en especial consideración a ella, quizás porque ella se tomaba una especie de fría y lejana confianza con él.
- Y qué tiene que ver eso?
- Tiene que ver, porque te estoy diciendo por qué fue que me comenzó a llamar la atención. Cómo se fue destacando de a poco. Después, sí, cuando comenzamos a chatear, se aceleró todo muchísimo. No sabés la sonrisa que se me puso en el alma cuando ELLA MISMA EN PERSONA me invitó al chat… pero eso es tema de otro post.
Etiquetas: Conciencia, Inicios, Nardo